El mortero Romano es un mortero de cal de revestimiento mixto, mezcla de mortero de estuco auténtico y mortero de cal simple, que admite grandes gruesos en revestimientos. Además se elabora en cualquier color que se desee, desde blanco hasta cualquier color, incluso el negro negrísimo.
Este mortero, como todos los que se elaboran en CUMEN, han sido recuperados pacientemente de viejos edificios en restauración, desde los monumentos megalíticos de Antequera (Málaga) para la restauración de sus piedras, monumentos romanos, árabes, góticos, renacentistas, barrocos…, actualizándolos con las actuales tecnologías de producción, conservando su original composición.
Las características de estos materiales poseen materias primas de muy excelente calidad, que además cumplen las normas UNE EN. Con ello son de la máxima fiabilidad demostrada a través de muchos años en incontables edificios de todo tipo, tanto en obras nuevas como en restauración y rehabilitación.
A lo largo de tanto tiempo es sorprendente el aspecto de los edificios con ellos revestidos, caracterizándose por su luminosidad, colorido, nobleza y estética. Suponiendo un enriquecimiento de los edificios noblemente revestidos.
Siendo el Mortero Romano un mortero de cal tienen las características de estos morteros: elasticidad, plasticidad, transpirabilidad, impermeabilidad, adherencia,… características propias sin necesidad de añadirles los actuales modernos aditivos. Los morteros romanos además poseen las cualidades de poder aplicar revestimientos gruesos en una sola capa coloreada en masa con una gran impermeabilidad.